LOS PRIMEROS PASOS
En 1964, por expreso deseo del Obispado de San Isidro y por decisión del Cura Párroco de Santa Rita, inició su actividad el Colegio Parroquial Juan XXIII.

Desde esta idea un grupo de personas, comenzó a reunirse con el Padre Albino con el fin de llevar a cabo este propósito.

En 1963 se formó una comisión que se dedicó a juntar fondos para construir el edificio escolar sobre terrenos donados a la diócesis.

Gracias al esfuerzo de ese conjunto de personas, en 1964 pudieron iniciarse las actividades docentes en un edificio provisorio, el cual constaba de tres aulas y una pequeña salita de dirección que fue amueblada con aportes de los padres, vecinos y una cuota que abonaban los alumnos.

Las primeras maestras en integrar el cuerpo docente del colegio fueron las señoritas María Belén Reguera, AgnesForray e Ida Padoani. Durante 1965, contaron con el asesoramiento de la Señorita Soledad Tognetti, que fue durante muchos años asesora educacional en la Diócesis.

Para satisfacer las necesidades de la inscripción de alumnos, que llegó a 170, durante 1966 se distribuyó la matrícula en dos turnos.

En 1967 se incorporó la Sra María Larrachea de Pinto en la función de directora.

En 1979 se crea el Secundario y desde ese momento el colegio comienza a crecer día a día hasta convertirse en lo que es actualmente: UN GRAN COLEGIO.

¿POR QUÉ LLEVA EL NOMBRE DEL PAPA JUAN XXIII?

El papa murió en 1963 y para honrarlo se decidió en el momento de su inauguración darle ese nombre.

Juan XXIII se destacó por su gran sencillez y clarividencia con que gobernó la Iglesia generando cambios profundos.